V. LA PRESERVACIÓN DEL LOS ELEGIDOS
1. LA GRACIA DE LA PRESERVACIÓN DE LOS ELEGIDOS
1. Una vez salvo siempre salvo; es la doctrina más enorme de la Biblia. Una vez salvo por la gracia irresistible no se puede perder nunca, pues, el infierno no es para los salvos siempre salvos. Para los salvos por gracia, Cristo siempre será eterno como Su seguro salvador. El destino final de los salvos siempre salvos está asegurado, escoltado hasta la eternidad y por toda la eternidad. No se preocupe por Su salvación, ella es segura en Cristo Jesús.
2. ¿En qué confían los salvos santos en Cristo? Confían en el Cristo salvador que los ayuda a perseverar hasta el final de su existencia humana. La gracia perseverancia no es un asunto de a veces creer o no creer que soy salvo, sino que es la doctrina bíblica que afirma que todos los salvos seguirán creyendo para siempre y por consiguiente serán salvos.
3. La perseverancia de los salvos santos depende de la preservación de Dios. De igual modo, que en el mundo natural Dios sustenta con la mano de su poder para que el universo no se caiga o no deje de existir. Dios también sustenta en la mano de su poder a todos los salvos santos. Lo que es verdad en lo natural, es cierto en lo espiritual. En lo natural la providencia de Dios sustenta; en lo espiritual también.
4. En lo natural, Dios no solo nos creó, sino que también nos mantiene vivos. En lo espiritual, Dios nos hizo nacer de nuevo, y también nos mantiene vivos en esa vida espiritual. Si Dios quitara su Santo espíritu de nosotros, nadie sería salvo, y todos los salvos santos caeríamos en la no existencia de la vida espiritual.
5. Nosotros somos como el hombre que vive en una cámara de oxígeno. Al hombre se le mantiene vivo sólo con ayuda externa. Si se le quita esa ayuda o se le saca de la cámara, el hombre se muere. Dios jamás nos sacará de la cámara de su oxígeno espiritual, porque El nos dio vida en abundancia.
6. La perseverancia de los salvos santos es por gracia y la preservación de los salvos santos es por soberanía de Dios. Perseveramos por cuanto Dios nos preserva la salvación que nos dio en Cristo Jesús. La preservación de Dios significa que nos mantiene, sustenta y protege de tal manera que nadie nos puede arrebatar de su mano (Juan 10:27-29).
7. La preservación implica seguridad eterna. El que está en Cristo ha salvo se mantiene. Irá al cielo, estará allá, ese es su destino final y así vivirá por toda la eternidad. Si la salvación es eterna, eterna también es la preservación de Dios para los salvos santos.
8. Ningún salvo santo puede perder la salvación que Dios le dio por gracia. La doctrina en gracia no es a veces si soy salvo y a veces no lo soy. Aquí no es a veces salvo y a veces perdido. Aquí no es a ves espiritualmente vivo, y a veces espiritual muerto. En gracia es siempre salvo, siempre hijo, siempre perdonado, siempre elegido, siempre predestinado, siempre justificado, siempre iglesia, siempre Espíritu, siempre Cristo y todo es posible debido a la poderosa preservación de Dios.
9. Vida eterna implica preservación eterna: ¿Qué es vida eterna? Es vida interminable, para siempre inmortal. La vida eterna no es temporal, momentánea, finita. El que cree en el Hijo tiene vida eterna. NO es que la vaya a alcanzar en el futuro, es que la tiene desde ahora, por ahora, y siempre ahora. Jesús dijo en Juan 6:51 <Si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre>. También dijo en Juan 11:25,26 <…y todo aquel que vive, y cree en mí, no morirá eternamente>. Vida eterna es no morirá, nunca terminará.
10. Jesús hablando de Sus ovejas dijo en Juan 10:28-29 “Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”. La expresión vida eterna es suficiente para probar la doctrina de la gracia perseverancia de los salvos santos.
11. Si uno que ha creído se aparta de la fe, entonces jamás hubo nada eterno de Cristo en su vida. Lo que tuvo fue una vida breve, corta, pero no eterna. Pero la promesa de Jesús es que todo el que cree, tiene vida eterna y no perecerá jamás y nadie las arrebatará de mi mano. Nadie significa que nadie de arriba o de abajo puede hacer que una sola oveja se pierda o pierda Su salvación en Cristo.
12. El Padre que entregó a Jesús Sus ovejas, es omnipotente, mayor y más poderoso que cualquier ser humano. Ningún humano puede arrebatar a las ovejas de Dios de la mano de Jesús.
13. Pablo dijo en Efesios 1:13,14 “Habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras del nuestra herencia”. Un sello es una marca que garantiza la genuinidad de un artículo, para indicar que pertenece a alguien. La presencia y posesión del Espíritu es el sello de garantía de salvación eterna que Dios le ha dado a los salvos santos. Por medio del sello del Espíritu, todos los salvos santos son propiedad privada de Dios y nadie puede perderla.
14. Pablo también enseña que El Espíritu es las arras de la herencia completa que habrá de llegar (Efesios 1:14). Arras es un término comercial que se emplea en las operaciones de los negocios o acuerdos. Una arra es el primer pago por adelantado que se hace al comprar a crédito un artículo. Una arra es el pago en promesa de que se pagará el resto del artículo.
15. Pedro dice en 1 Pedro 1:4,5 “…para una herencia incorruptible…reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifiesta en el tiempo postrero”. Pedro habla de la certeza de nuestra salvación. Pedro dice que el cristiano posee una herencia y que esa herencia se guarda en el cielo para él.
16. El cristiano es guardado para alcanzar la salvación reservada. Guardar es escoltar o proteger. Al cristiano lo guarda el poder de Dios. El poder es su escolta divina. La preservación de los salvos santos no es algo temporal, sino eterno, gasta el día postrero o final.