VI. IGLESIA SIN RUDIMENTOS
1. IGLESIA OBJETIVA
1. La Iglesia objetiva no desconoce los sentimientos que posee el cristiano; pero va en contravía a la subjetividad, porque en el evangelio todo se revela por fe y para fe, porque la fe es un estilo de vida, pues, el justo vivirá por fe (Romanos 1:17).
2. Dice 1 Corintios 1:22-24 “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; 23pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; 24mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios”. Las señales fueron manifestaciones milagrosas dadas por Dios para comprobar lo que se predicaba. Los judíos buscaban señales continuamente y los griegos buscaban filosofía. Pablo dice que el Cristo crucificado era tropezadero para los que buscaban milagros y locura para los que buscaban filosofía. Lo que los judíos y griegos no se dieron cuenta, es que el Cristo crucificado era la señal de los judíos y la filosofía de los griegos.
3. El Cristo crucificado predicado por Pablo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Se necesita la sabiduría para entender y se requiere el poder para efectuar, lo que se ha entendido. Cristo es esa sabiduría y ese poder. Lo que tu necesitas no es señales ni filosofía sino a Cristo el poder y la sabiduría de Dios.
4. Hay muchas iglesias subjetivas en el pueblo de Dios debido a que promocionan y buscan lo subjetivo (o emocional y sentimental del evangelio) y no lo objetivo de Cristo (o histórico, real, y objetivo del evangelio). Muchos dicen: "Me siento vacío, no siento la unción, no siento a Dios". Si tú tienes a Cristo en tu corazón, si no le has dicho que se vaya, entonces, allí debe estar y no hay razón para sentirte vacío. Tal vez tú dirás, pero ¿Por qué no lo siento? Es ahí donde está el problema del cristiano subjetivo. Si no sienten, si no ven, si no tocan, si no se mueven: se sienten vacíos.
5. Los subjetivos son aquellos que quieren estar ardiendo en fuego, son los creyentes "llama". Sentir es bueno y tiene su lugar; pero está no es la base del cristianismo o del evangelio de la fe. El gozo se expresa a través de las emociones, pero no se producen en las emociones. El gozo tiene que ver con las firmes ideas que tengas en tu mente, tiene que ver con lo que Cristo ya hizo de manera objetiva a favor de su pueblo elegido.
6. La experiencia humana tiene 2 niveles:
1. El nivel objetivo
2. El nivel subjetivo
El nivel objetivo tiene que ver con lo que tú tengas en mente y el nivel subjetivo tiene que ver con lo que tu tengas en tus sentimientos. El nivel objetivo se produce en el campo intelectual, conceptual y mental y el nivel subjetivo se produce en el campo emocional de la psiquis humana.
7. El ser humano es la combinación de tres niveles:
1. El nivel intelectual (hombre piensa- mente)
2. El nivel afectivo (hombre siente- sentimientos)
3. El nivel voluptivo (hombre actúa-voluntad)
La parte ejecutiva del ser humano es la voluntad y ella obedece o al nivel intelectual o al nivel afectivo. A la voluntad tuya la mueve lo que tú piensas o lo que tu sientes. El nivel afectivo tiene que ver con lo que oyes, ves o sientes y el nivel intelectual tiene que ver con ideas, conceptos o convicciones.
8. El nivel subjetivo es afectivo y fluctúa según las circunstancias, pero el nivel objetivo es inamovible, no se mueve porque trabaja con ideas, y convicciones. Todo lo objetivo está en tu mente y todo lo subjetivo está en tus sentimientos. Por ejemplo: Las Matemáticas son inamovibles. 2x2=4 esté usted eufórico o esté usted deprimido. !Esto es inamovible!. Pero llevemos las Matemáticas al terreno de los sentimientos. Cuando usted está de afán y le toca parar en semáforo en rojo, ¿A qué velocidad cambia la luz roja?. Cuando usted no tiene afán, ¿A que velocidad cambia la luz roja? La luz roja cambia a la misma velocidad esté usted de afán o sin afán. El cambio de la luz es computarizado y cambia a los 45 segundos sienta usted algo no sienta nada.
9. Cuando usted dice que no siente a Dios, ni la unción, ni al Espíritu santo, ¿A que velocidad se va Dios o entra Dios a tu corazón?. Dios, la unción y el Espíritu santo no se van de tu corazón, porque son verdades inamovibles. Dios está allí, sientas o no sientas nada; estés lleno o vació.
10. ¿Cuál es el problema de los subjetivos? Es que ellos se guían por las circunstancias. Se guían por el programa que les den, por el espectáculo que les brinden y por las promociones de milagros que les ofrecen. Por eso, es que los subjetivos son movibles y cambiantes. Hoy están aquí y mañana en otra parte. 578. ¿Por qué muchos creyentes no están en iglesias de gracia? Porque en el evangelio de la gracia, todas las verdades y doctrinas son objetivas. En el Nuevo pacto no hay ritos subjetivos. En el Nuevo pacto la gracia es objetiva, porque Cristo es el objeto de nuestra fe.
11. El creyente subjetivo depende mucho de lo que siente, ve y oye en un culto, campaña o programa. El subjetivo tiene comezón de oír y de sentir. El subjetivo donde le dicen que hay un espectáculo religioso es el primero que hace fila, ¿Por qué? Porque es almático. La conducta y acción de un subjetivo proceden de su emoción. Parece que toda la vida del subjetivo gira alrededor de impulsos de la emoción. Es por eso, que todas las prácticas de los anímicos se originan en la emoción.
12. ¿Qué emite la emoción de la psiquis humana? Emite jolgorio, estimulo, abatimiento, pena, melancolía, depresión, confusión, lamentos, ansiedad, celo, frialdad, afecto, codicia, preferencias, interés, expectativa, orgullo, temor, remordimiento, aborrecimiento, odio. Los tres aspectos de la emoción son:
1. Afecto
2. Deseo
3. Sentimiento
La emoción del hombre es dualista: es amoroso o despectivo; jovial o triste; entusiasta o abatido, interesado o apático. Todo esto es lo que se siente en el mundo de las emociones. Pero debemos saber lo cambiante que son nuestros sentimientos. El creyente almático o emocional siente algo bueno en un momento dado, pero al siguiente momento siente lo opuesto. La emoción cambia cuando cambia el sentimiento. El que vive por emociones no vive por principios.
13. La emoción es como el caucho. Observa que antes de una tristeza intensa viene un gozo jubiloso, antes de una depresión viene un gran entusiasmo, y antes de un retraimiento viene un fervor ardiente. En el caso del sentimiento de amor, una alteración emocional puede terminar en un aborrecimiento. Estos fenómenos existen debido a que el creyente es controlado por el sentimiento y no por el espíritu. Por ejemplo:
¿Cuál fue el informe de los 10 espías que envió Moisés a la tierra prometida por 40 días? Ellos le dijeron al pueblo que era imposible conquistar a Canaán, porque allí estaban los Gigantes de Anac, los poderosos ejércitos de Israel, las ciudades fortificadas hasta el cielo y era una tierra que se tragaba a sus moradores. Esto era verdad, pero ¿Cuál fue el problema de los 1º espías? Que fueron subjetivos más que objetivos. Ellos se movieron más en el plano del sentimiento que en el plano del Espíritu. Lo que vieron pudo más que la promesa que tuvieron.
14. ¿Por qué Josué y Caleb si pudieron entrar más tarde a Canaán? Porque ellos eran de otro espíritu, eran objetivos. Para ellos pudo más la promesa de Dios que las circunstancias de la tierra prometida. Ellos le dijeron al pueblo: “Dios no nos trajo hasta aquí, para volver atrás; nos trajo aquí a poseer la tierra que El nos dio y prometió”. El creyente objetivo estable su fe en la palabra, en la promesa, pero el subjetivo la establece en lo que ve, oye, y siente.
15. Pablo le dijo a los Corintios: “Los judíos buscan señales y los griegos filosofía; pero nosotros, ya no buscamos señales ni filosofía, porque predicamos al Cristo crucificado. Todo lo que Cristo hizo en la cruz es objetivo. Hebreos 12:2 “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...”. Esto es objetividad. Puestos los ojos en Jesús (la palabra). ¿Por qué Pedro pudo caminar sobre las aguas cuando Jesús lo invitó? Porque mientras caminaba, sus ojos estaban puestos en Jesús. ¿Cuándo comenzó a hundirse? Cuando los quitó de Jesús y los puso en el fuerte viento del mar. Observa que el “poner en Jesús” es algo más sólido que el “poner su mirada en los fuertes vientos”.
16. La fe es objetiva, porque ella se produce en el nivel intelectual de la psiquis humana. Talvez tu me dirás: Pastor, pero Romanos 10:10 dice “Porque con el corazón se cree...”. Pero la palabra “corazón” es del griego Kardia y denota el asiento de la mente que es algo distinto al asiento de las emociones. La mente es el asiento de tu creencia y la emoción es el asiento de tus sensaciones. La emoción no cree, pero la mente tiene esa facultad. Tu crees es con la mente no con las emociones. Por ejemplo:
Hebreos 11:6 dice “Que es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay...”. Observa que la aceptación de la existencia de Dios depende del creer no del sentir. Pablo dice que hay que “creer que le hay” no sentir que le hay.
Muchos creyentes subjetivos que vienen al culto y aducen: “Es que hoy no siento a Dios en la alabanza, no lo siento en la predicación o ni lo sentí en todo el culto”. ¿Sabes cuál es la diferencia entre tu y yo, entre los hombres objetivos y los subjetivos? Que tú no sientes a Dios en la alabanza, pero yo creo a Dios en la alabanza. Tu no sientes al Espíritu santo en la predicación, pero yo creo al Espíritu en la enseñanza. Tu no sientes a Dios en todo el culto, pero yo creo en Dios y creo a Dios en todo el culto, ¿Si ves la gran diferencia?. Pablo dijo que el que se acerca a Dios, ¿Qué le es necesario? Le es necesario creer que le hay (no sentir que le hay).
17. La acción de creer es algo objetivo no subjetivo. Cuando usted decide creer, usted siente el gozo interior de la salvación. ¿Por qué David dijo en el Salmo 51:12 “Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente”? Porque David cuando pecó no perdió la salvación objetiva sino el gozo subjetivo de la salvación. ¿Por qué David en el V:11 “No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu Santo Espíritu”? Porque David cayó de lo objetivo a lo subjetivo de la carne. La carne siempre te va a llevar a lo negativo, a no me eches, a no me quites, a no siento, a no tengo. Muchos dicen: “Me siento sola, me siento abandonada”. Una cosa es sentirte “sola y abandonada” y otra a creerte abandonada. En Hebreos 13:5 hay una promesa de Dios que dice: “...No te desampararé, no te dejaré”. ¿Qué debes hacer con esta promesa? ¿Creerla o sentirla? Si le metes sentimiento a esta promesa, entonces, a veces te vas a sentir abandonada y a veces acompañada; pero si le metes creencia, entonces, se te hará una gran realidad.
18. Cuando Cristo dijo en Mateo 27:45 “...Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? No es que el Señor había dejado de creer que Dios estaba con él. Una cosa es sentir que estás abandonado y otra creer que lo estás. Si Dios está dentro de ti, siempre debes creer que El siempre estará contigo. No le metas tanta comedia y subjetividad a la vida, entra en la confianza, en la fe objetiva de Cristo. Uno puede sentirse vacío, sin estarlo, ¿Por qué un creyente no puede estar vacío? Porque Dios no entra ni sale del corazón. Siéntete vacío, si Dios se fue o nunca ha estado en tu corazón.
19. El Espíritu santo no es un “yo yo” que sube y baja. El está o no está. Si está, entonces, objetivamente no puedes decir que estás vacío. El sentimiento de muchos cristianos se parece a un tanque de gasolina con sus tres medidas: lleno, medio y vacío. ¿Por qué dice Pablo en Efesios 5:18 “Sed llenos del Espíritu santo...?”. No porque hay Espíritu lleno, Espíritu medio y Espíritu vacío; sino porque objetivamente no hay obediencia al Espíritu santo.
20. La obediencia es una acción objetiva sientas o no sientas nada. La obediencia es un asunto de tu voluntad más que de tu sentimiento. Cuando un niño dice: “No quiero ir a la Iglesia, no quiero orar, no quiero estudiar, no quiero nada” ¿A dónde está el problema de ese niño? Está en su voluntad más que en su sentimiento. El “no quiere” porque sus padres no le han enseñado el “debe”. A ese niño hay que explicarle la diferencia entre el “querer” y el “deber”. La obediencia no es un asunto de quiero sino de debo. Metete en el “debo” no en el “siento”. El “debo” es objetivo y el “siento” es subjetivo. Aprender a diferenciar entre el “me siento vacío” y “estoy vacío”. Uno se vacía cuando lo que uno cree lo desaloja de su corazón o se divorcia de lo objetivo, de lo intelectual. Tu patrón de conducta debe ser un patrón objetivo. Las señales, las promociones milagrosas, los cultos de espectáculo nunca pueden modificar tu conducta. Israel vio y experimentó más señales que tu y nunca esas señales le modificaron su conducta. Lo objetivo en la palabra, en el conocimiento, sí te puede modificar tu conducta. Es un asunto de fe más que de vista y de sentimiento, 2 Corintios 4:18.