Pide lo que Quieras
Por Héctor A. Burgos, Pastor
Trasfondo Bíblico: 1 Reyes 3:3-14 | Santiago 3:17
08/15/2009 – FUMC Ministerio Hispano Casa de Esperanza, Tuckerton NJ
¿Cuántos/as han tenido la oportunidad de ver la película de Aladino y la lámpara mágica? En esta película, el personaje principal encontró una pequeña lámpara que resultó tener un genio viviendo dentro de ella que tenía grandes poderles mágicos. La trama de la película se desarrolla alrededor de una aclaración que el genio le hizo al muchacho.
El genio le dijo que en agradecimiento por haberlo liberado del encierro en la lámpara, él le concedería tres deseos – lo que él quisiera, sin límites o condiciones. Imagínense, si esto les pasara a ustedes…en los tiempos que estamos viviendo: Que mientras usted está limpiando el cardero de arroz se le aparezca un genio ¿Qué le pedirían al genio? Tres deseos, lo que tu quisieras – en toda sinceridad ¿qué le pedirían?
---
El pasaje bíblico que leímos en 1 Reyes 3:3-14 nos lleva a considerar el comienzo del reinado del Rey Salomón sobre el pueblo de Israel. Salomón era el hijo del Rey David, el hombre a quien Dios llamó un “hombre conforme al corazón de Dios”. Uno de los más grandes, sino el más grande rey que Israel había conocido.
---
Oigan, yo me trato de imaginar la situación de Salomón y me dan escalofríos. Esto de ser rey de Israel era una gran responsabilidad. Y el pueblo israelita no era fácil de gobernar. Salomón mismo dijo en el vs. 8, que eran muy difíciles de controlar. Esta gente eran rebeldes, testarudos/as, desobedientes y cuando las cosas se ponían difíciles le tornaba su espalda a Dios y a sus líderes. Y como si esto no fuera suficiente, el pobre Salomón lo que tenía eran solo 20 años cuando fue consagrado rey de Israel.
---
La vida tantas veces nos pone en situaciones similares a las de Salomón. Que si nuevas responsabilidades. Tal vez un nuevo trabajo que parece exigir de nosotros/as más de lo que pensamos podemos hacer. O un problema que requiere una decisión que sabemos pudiera tener grandes repercusiones. O que de cuando el Señor nos llama a poner nuestros talentos en acción y a servirle en alguna área de la vida de la Iglesia – lo primero que decimos es: “Oh, no yo no puedo hacer eso, yo no estoy preparado/a”.
Yo todavía recuerdo el día que mi esposa me dijo hace 11 años atrás que íbamos a ser padres por primera vez. Yo me llené de temor. De inseguridades – lo primero que pensé fue: YO NO ESTOY PREPARADO PAR SER PADRE.
Ante todo esto, muchos/as de nosotros/as, aun cuando al igual que Salomón que como nos dice el (vs.3) amaba a Dios y hacía un esfuerzo genuino por obedecer Sus mandamientos, nos sentimos impotentes, insuficientes – como que no podemos. Salomón le dijo a Dios: “no soy más que un muchacho, y apenas sé cómo comportarme” (vs.7).
“Señor, si apenas llevamos (3) años de casados – y todavía estoy tratando de aprender a ser un buen esposo” – “Señor si lo que llevo en este trabajo son 2 meses y ya quieren que supervise”, “Señor si con lo difícil que fue la escuela superior, como podré con la universidad”. “Con todo lo que hay en mi agenda, y todavía tu quieres que yo haga más?
La Biblia nos dice que Dios le dijo a Salomón, por medio de un sueño: pídeme lo que quieras – y yo te lo daré. En toda honestidad, si Dios me hubiera hecho esa pregunta cuando supe que iba a ser papá por primera vez, lo más seguro yo le hubiera pedido un aumento o un mejor trabajo para poder cubrir las nuevas necesidades materiales que vendrían con el bebe.
Salomón pudo haber hecho lo mismo. El le pudo haber pedido a Dios poder, influencias, o que Dios destruyera a todos los rebeldes dentro del pueblo israelita o a sus enemigos, pero él hizo algo diferente. Nos dice el vs. 9, que Salomón le pidió a Dios discernimiento para poder asumir sus nuevas responsabilidades como rey y sabiduría para distinguir entre el bien y el mal.
---
Mis amados/as, a través de su petición a Dios, Salomón dejó muy claro cuál era su prioridad en la vida – el amaba a Dios y quería agradarlo en todo lo que él hacía. Las prioridades de Salomón estaban alineadas con las prioridades de Dios. Además, la petición de Salomón trajo a la luz la humildad de su corazón – la cual lo ayudó a reconocer la necesidad que él tenía de la ayuda de Dios.
Entonces, la pregunta en este día es: ¿qué es lo que le estamos pidiendo a Dios que nos dé cuando nos enfrentamos a los retos (y oportunidades) que nos presenta la vida?
¿Acaso le pedimos que los problemas desaparezcan o que saque de nuestro camino todo lo que parece difícil o complicado de resolver, o como Salomón, procuramos el consejo de Dios y su sabiduría, para poder discernir entre lo bueno y lo malo y echarle frente a la vida?
¿Estamos procurando primeramente el consejo de Dios por medio de Su Palabra y la dirección el Espíritu Santo, o acaso como hace mucha gente, primero vamos donde nuestros amigos/as, familiares, y/o vecinos antes de pedir la ayuda de Dios – siempre dejando a Dios para el final, como la última fuente de sabiduría?
O peor aun, ¿estamos enfrentándonos a la vida en nuestra propia sabiduría, porque por falta de humildad, nos negamos a reconocer que los caminos de Dios, son mejores que los nuestros o porque pensamos arrogantemente que no necesitamos a Dios?
---
En este tiempo, el Espíritu Santo nos está invitando a que en medio de todas las circunstancias de la vida – procuremos siempre el consejo y la sabiduría de Dios, que como nos dijo el Apóstol Santiago (3:17), es pura y nos lleva a dar buenos frutos. El Señor nos está animando a ser humildes de corazón y al igual que Salomón, poner toda nuestra confianza en Dios y a pedirle su ayuda, su dirección, en todos los asuntos de nuestra vida.
La Biblia nos dice en el vs. 10 que Dios se agradó de la petición de sabiduría de Salomón- y yo les aseguro que Dios también se agrada cuando nosotros/as también procuramos su consejo en nuestra vida. Santiago 1:5 nos dice que si tenemos necesidad de la sabiduría y el consejo de Dios que se lo pidamos porque Dios nos las dará – pues El es un Dios generoso y que no menosprecia a nadie.
Dios se alegra y nos concede su sabiduría cuando nosotros/as le pedimos que El sea la sabiduría en nuestros matrimonios, en nuestro ministerio como padres/madres; o cuando le pedimos nos ayude a establecer prioridades correctas en nuestro presupuesto y calendarios. O cuando le reconocemos en nuestros proyectos y trabajos.
---
Si en este día hay situaciones en tu vida que sabes necesitan la intervención de Dios, yo te invito a que le pidas al Espíritu Santo te de humildad de corazón para que puedas, como lo hizo Salomón, pedir la ayuda de Dios, su sabiduría, y su dirección y su fortaleza.
Jesús, animando a sus discípulos a tener una relación más intima con Dios, les dijo: Pidan, y se les dará. La pregunta es ¿Qué es lo que hoy le pedirás al Señor?
Termino con las palabras de Jesús en Lucas 12:30-32, quien nos dice por medio del Espíritu Santo: No se afanen por lo que han de comer o beber; dejen de atormentarse. El mundo anda tras todas estas cosas, pero el Padre sabe que ustedes las necesitan. Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios (incluyendo su sabiduría), y estas cosas les serán añadidas”. AMEN